​ÁCIDO HIALURÓNICO


El ácido hialurónico es una sustancia en forma de gel que se infiltra directamente en la piel. En función de su densidad o grado de reticulación, permite realizar distintos tipos de tratamientos, desde la hidratación profunda de los tejidos hasta la reposición de volúmenes y la definición de estructuras faciales y corporales.
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Se trata de un material biocompatible y reabsorbible, presente de forma natural en el organismo humano, lo que garantiza una excelente tolerancia y un riesgo mínimo de reacciones adversas. Con el paso del tiempo, sus niveles disminuyen progresivamente, lo que contribuye a la pérdida de hidratación, firmeza y elasticidad de la piel, favoreciendo la aparición de flacidez y la alteración de los contornos faciales.
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En medicina estética, el ácido hialurónico se utiliza para mejorar la calidad de la piel, restaurar volúmenes, redefinir contornos y suavizar arrugas y surcos. Permite tratar diferentes áreas del rostro y del cuerpo, aportando armonía y equilibrio sin alterar la naturalidad de los rasgos, y potenciando zonas como los pómulos o los labios de forma sutil y personalizada.
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Se trata de un procedimiento no quirúrgico, ambulatorio y bien tolerado. Además, en caso de ser necesario, el producto puede revertirse mediante la infiltración de hialuronidasa, lo que permite su reabsorción de forma segura y controlada.
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Duración del procedimiento: aproximadamente 45 minutos
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Número de sesiones: 1 sesión, con revisión y posible retoque a las 3 semanas
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Anestesia: no necesaria, aunque puede aplicarse si el paciente lo desea; algunos productos ya contienen anestésico
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Tiempo de recuperación: inmediato
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Resultados: inmediatos
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Duración del efecto: entre 6 y 9 meses, dependiendo de la zona tratada y de las características del paciente
